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¿Qué significa vender como cuerpo cierto?

¿Qué significa vender como cuerpo cierto?

Si habéis vendido/comprado un inmueble o vais a hacerlo y estáis revisando el contrato es muy probable que os encontréis con la expresión que dice algo así como que la vivienda “se vende como cuerpo cierto”.  Puede ser una expresión que pase desapercibida y no se le de importancia, pero la tiene, y mucha. 

¿Qué significa vender como cuerpo cierto?

En términos sencillos, lo que viene a decir esa expresión es que lo que se vende es lo que hay y ha sido visto por los compradores, independientemente de lo que digan los papeles oficiales, y que si hubiera una discrepancia entre los papeles y la realidad no cabe reclamar nada al vendedor.  Esto sería impensable en cualquier otra venta. Por ejemplo, recientemente se ha aprobado una ley que regula la venta de pan y, entre otras cosas, obliga a que lo que se dice que es pan integral esté hecho con el 100% de harina integral. 

Algo que parece tan básico (que se venda lo que se dice que se vende) no es tan sencillo en el mercado inmobiliario porque suele haber discrepancias en el dato de superficie que aparecen en el catastro, el registro de la propiedad (las escrituras) y lo que realmente mide el inmueble

Un ejemplo real

Un ejemplo lo hemos tenido en una venta reciente. Tres documentos daban tres superficies diferentes:

  • catastro: 123 m²
  • escrituras (registro de la propiedad): 85 m² 
  • tasación: 104 m² útiles

Ante una situación así, al vender como cuerpo cierto el hecho de que haya distintos datos en fuentes oficiales y que éstos sean diferentes del dato real medido (tasación) es indiferente y se cierra la vía a posibles reclamaciones relacionadas con el precio y la superficie. 

Por ejemplo, supongamos que el precio de venta ha sido de 100.000 euros y se usa el dato de catastro (123 m² ) en el proceso de venta (que pueden ser construidos). El precio serían 813€/m². Pero después de escriturar el comprador mide y le salen 104 metros cuadrados (útiles). En esa situación, comprar “como cuerpo cierto” evita una reclamación por esa diferencia de superficie entre los 123 que dice el catastro, que no sabemos si son útiles o construidos, y los 104 de medición real. 

¿Qué hacer en caso de dudas?

En caso de dudas sobre cuál es la superficie real es muy recomendable (y en Etikalia así solemos hacerlo) medir con laser toda la vivienda y calcular la superficie útil de la misma para llegar a la firma del contrato con el dato más real posible. 

En conclusión, es muy importante vender “como cuerpo cierto” porque:
1.- los datos oficiales pueden ser muy dispares entre si y diferentes de una medición real, como se ve en el ejemplo anterior.
2.- esos mismos datos oficiales no suelen especificar si la superficie es útil o construida y entre ambas mediciones suele haber una diferencia del 10%.
3.- se evita posibles reclamaciones relacionadas con esas discrepancias entre organismos.